Nos preocupa muchísimo la posible mayoría absoluta del Partido Popular. Nos preocupa muchísimo la posibilidad de un monopartido radicalmente neoliberal y exageradamente retrógrado. Nos preocupa bastante esa mayoría absoluta de un Partido Popular (PP) con un pasado franquista tan nítido y una falta exagerada de valores democráticos. Nos preocupa también la falta de sinceridad del líder Mariano Rajoy. Por eso escribimos este post para intentar alentar la participación de la izquierda en las elecciones de mañana. Es mucho más importante de lo que parece. Los anarcosindicalistas españoles votaron masivamente a la izquierda en las elecciones de 1936. Impidieron el paso a un fascismo que llamaba a la puerta.
2011 es, probablemente, el año más importante de la historia democrática de España. Está todo en juego: el ineficaz sistema electoral, los recortes sociales, el bipartidismo tétrico que ha gobernado el país desde la Transición, el modelo productivo… Necesitamos una participación masiva para frenar los pies a uno de los partidos más casposos, irresponsables, dictatoriales, populistas y manipuladores del planeta Tierra. Entendemos que algunos estén muy disgustados con el PSOE. También entendemos que muchos votarán al PSOE para frenar la mayoría absoluta del PP. Pero hay otras opciones de izquierda, partidos minoritarios, válidos. Cuando más participación haya más difícil tendrá el PP gobernar cómo quiera. Hace unas semanas el PSOE lanzó el site El programa oculto de Rajoy. Queremos completar la ecuación y recordar a la gente qué puede suceder en España si Mariano Rajoy gobierna.
Memoria histórica. El PP se ha reído constantemente de la Ley de Memoria Histórica aprobada por el Congreso. No la ha cumplido desde Ayuntamientos y Gobiernos regionales. Francisco Camps ha ridiculizado constantemente desde Valencia al movimiento de la Memoria Histórica. Y se ha negado a retirar los nombres franquistas de las calles. El PP no quiere que los familiares de los asesinados por la dictadura entierren a sus muertos. Se mofan constantemente del juez Baltasar Garzón. Es más: presentaron una denuncia contra él por prevaricación. Y nunca han condenado la dictadura franquista.
Corrupción al cuadrado. El Partido Popular es uno de los partidos más corruptos de la democracia española. Cuesta creer que un partido implicado en tantos casos de corrupción no haya incentivado la dimisión masiva (salvo contadas excepciones). El PPleaks elaborado por Leo Bassi recopila la mayoría de casos: algunos de ellos no han salido en la prensa todavía. La trama Gürtel es uno de los mayores escándalos de corrupción de Europa, toneladas de dinero público desviados para intereses partidistas. Financiación ilegal de partido pura y dura (entre otras perlas).
Privatizaciones. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, la voz pública del PP, declaró recientemente lo siguiente: “Si la educación es obligatoria y gratuita en una fase, a lo mejor no tiene que serlo en las demás”. No es de extrañar que Esperanza quiera privatizar el Canal de Isabel II, empresa pública rentable. El PP privatizó España cuando llegó Aznar al poder. Y lo hará de manera exagerada con la excusa de la crisis. Ramón Luís Valcárcel, presidente de La Región de Murcia, lo dijo muy claro: “Es muy necesario, muy necesario, plantear el que los ciudadanos tengan que también asumir el coste de esos servicios”. Copago al poder.
15M. El PP ha sido el partido que más ha despreciado el movimiento de los indignados. No lo entienden. No les gusta. Tienen terror. Odian el 15M. Aznar definió al 15M como ultra izquierda residual. Carmen Fúnez, senador del PP por Ciudad Real ha afirmado que los indignados son unos vagos a los que no les gusta trabajar. Esperanza Aguirre, Camps.. la lista de los populares que han faltado el respeto al 15M
Rajoy Irlanda, neoliberalismo salvaje. Hace muy poco Irlanda, ese tigre celta al que se cepilló la crisis, era el modelo de Mariano Rajoy. El modelo soñado por el PP. Un país con pocos impuestos, un casi paraíso fiscal. Irlanda se quedó en la bancarrota. Sin un euro en el bolsillo. El programa de Rajoy repite el modelo neoliberal que puede hundir a España como hundió a Irlanda. Menos impuestos, menos dinero. Rescate de Europa garantizado.
Adiós al matrimonio gay. El PP no sólo tiene puesto un recurso en el Tribunal Constitucional contra el matrimonio homosexual. Sopesa incluso abolirlo si el Tribunal considera que es legal. Curioso, que una persona al que muchos rumores apuntan como homosexual, sea quien esté en contra. Será por aquello de la doble moral católica.
Laicismo, aborto, píldora. Realmente, cuesta encontrar un partido más carca y medieval al respecto. Italia, país donde está ubicado físicamente el Vaticano, legalizó el aborto en 1978. El PP tiene un recurso contra el aborto en el Tribunal Constitucional. Rajoy ha anunciado que modificará la ley. La diputada Ana Pastor afirmó lo siguiente a finales de septiembre: “Nuestro compromiso es derogar una ley que nos parece injusta e innecesaria, porque nadie la pedía”. Otro paso medieval para quitar la credibilidad progresista que España ha adquirido en estos años (eso es innegable). Al catolicazo PP tampoco le gusta la píldora. Ni la píldora del día después. La diputada popular Soraya Sáenz de Santamaría consideró “incongruente” que en un país como España, con una sanidad universal y gratuita y en el que “las urgencias funcionan tan bien”, no sea necesario pasar por el médico para pedir este medicamento”. ¿Placer sexual dentro del matrimonio? ¿Para qué? Si para eso ya están las putas: el PP no apoya la retirada de anuncios de prostitución de los periódicos.
Ley Electoral (bipartidismo). El PP modificó conjuntamente con el PSOE el pasado enero para dificultar la llegada de nuevos partidos políticos (exigencia de avales). Mariano Rajoy, en una reciente entrevista, defiende con uñas y dientes el bipartidismo.
Ley de la Dependencia. Mariano Rajoy ya ha avisado: la Ley de la Dependencia es inviable. Otro derecho recortado.Y será apenas uno más. Rajoy ha afirmado que el plan de ajuste del inglés David Cameron le gusta.
Derechos de Internet. El PP sólo menciona dos veces la palabra Internet en su programa. Una para hablar de piratería. Otra, de prostitución. El PP no sólo votó a favor de la Ley Sinde, sino que no entienden nada de la sociedad en Red, el software libre, el copy left y un nuevo modelo productivo basado en la cooperación. El movimiento del PP para apropiarse de los perfiles de los usuarios de las redes sociales (que Facebook tildó de ilegal) es una prueba más de lo poco que han entendido el nuevo mundo que tiende hacia la horizontalidad.
Educación 2.0. Madrid y Valencia han boicoteado el programa Escuela 2.0 de educación digital. Han privado de ordenadores portátiles a miles de alumnos. Politiquería barata. Ceguera. Esperpento conservador y carca. España estaría en manos de estos medievalistas.
Ministerio de Cultura, ¿para qué? En los corrillos culturales de España hay un especial temor ante la llegada del PP. La relación con la cultura de este partido medievalista es tan obtusa – ¿para qué garantizar el acceso a la cultura e incentivarla, para que la gente piense?- que Mariano Rajoy ya ha dicho que va a rebajar a secretaría el Ministerio de Cultura.
Prejuicios contra la España plural. La lista de insultos, faltas de respeto y mofas del PP hacia la España plural, hacia Catalunya, el País Vasco y Galicia, principalmente, sería infinita. Ponen en tela de juicio que una catalana como Carme Chacón pueda lidera un partido nacional. No entienden que en Catalunya se exija hablar catalán en las administraciones públicas.
Negociación con ETA. A pesar de que Rajoy se desmarcó del ala dura el día que ETA anunció un cese definitivo de las armas, el PP no tiene ningún interés en solucionar el conflicto vasco. Les ha dado votos durante décadas. El mismísimo José María Aznar ha dejado claro que no hay nada que negociar con ETA. El programa del PP lo reconoce. No quieren la solución del conflicto. Impresentable.
Cambio climático (el primo de Rajoy). No está de más recordar que José María Aznar es uno de los grandes negacionistas del Cambio Climático. El mismísimo Mariano Rajoy, hace no demasiado tiempo, uso a su primo para quitar importancia al cambio climático. “Dice mi primo que el cambio climático es una gilipollez…”
Apuesta por el ladrillo. Parece ciencia ficción, pero es el programa del PP. Rajoy cree e el ladrillo. El PP quiere continuar con el modelo productivo basado en la construcción. El PP, el partido que modificó la Ley de Suelo, que incentivó la especulación, que fabricó de la nada una burbuja inmobiliaria que ha explotado y reventado a España, sigue creyendo en el modelo. El PP ha incluido en su programa la desgravación por compra de viviendas. O sea: más ladrillo, más burbuja, más crisis. Ladrillo para hoy, hambre para mañana.




